Dayramir González llena el Casino de Águilas de jazz y alma cubana
Al hablar de otros
pianistas cubanos, de los que dijo que recibían en Rusia una formación clásica
que luego trasladaban a la música de su país, Dayramir González se estaba
retratando a sí mismo, ya que, aunque su formación se produjo primero en su
isla natal y se amplió después en Estados Unidos, donde reside, su concierto
del sábado día 9 en el Casino de Águilas fue clara y abrumadoramente caribeño,
con predominio del jazz de esta zona sobre el norteamericano.
Su actuación se
inició con una pieza ("Cosas que nunca te dije") más ecléctica, pero
ya con las siguientes fue un recital claramente cubano, intercalando entre las distintas
obras comentarios sobre la música (danza, contradanza, danzón..) y la cultura
de su país, con menciones a Ernesto Lecuona (más adelante tocó una obra de
éste, "Damisela encantadora") y José Martí, algunos de cuyos versos
se recogen en el "Guantamera" que parte del público coreó tras invitación
al respeto de González.
El pianista, que
desde el principio se ganó al público por su gracejo y simpatía y después por
su calidad musical, interpretó también canciones de fama mundial que están
presentes en la memoria colectiva de los melómanos, tanto cubanas ("El
manisero") como de otros países (la mexicana "Bésame Mucho"),
además de composiciones propias, algunas de ellas escritas en la infancia o la adolescencia, faceta creadora que
demostró dominar muy bien.
En resumen, otra
buena muestra de la música cubana y otro excelente concierto de la asociación
Amigos de la Cultura, que tiene programado para el 20 de junio otra atractiva
actuación a cargo de la cantante norteamericana Noa Levy y el pianista
británico Paul Edis, a quienes en esta ocasión acompañarán el murciano Curro
García (batería) y el valenciano Andrés Lizón (contrabajo). El cuarteto
interpretará obras de un mito del jazz, Bill Evans.
Crónica de Félix
Alcaraz.
IMÁGENES